El test de las proporciones

El test propuesto intentaba ver si realmente de forma inconsciente este rectángulo realmente es el más agradable y armónico.

 

Para ello se distribuyó el siguiente dibujo con varios rectángulos de diferentes proporciones y en el que se pedía señalar el que resultaba más agradable, en ningún momento se indicó nada relativo a las proporciones de los rectángulos, ni su relación con el número áureo.

 

Realmente sólo hay diez diferentes y la base de todos ellos es igual. La relación de alturas es de 1:2,5 para el mas “aplastado” hasta 1:1,2 para el más “cuadrado” los números 8 y 12 son casi iguales y son los que su relación se asemeja más al número áureo, el 5 y 2 son iguales.

 

Aunque el número de respuestas recibidas fue escaso (70) el resultado muestra claramente la tendencia y se puede considerar relativamente fiable.

 

En la gráfica se representa la frecuencia con que fue escogido cada rectángulo y en la parte inferior el rectángulo en cuestión y su proporción anchura / altura.

 

En esta gráfica se muestran claramente las tendencias:

 

La mayoría de personas consultadas escogieron el rectángulo áureo, sin embargo una relativamente elevada cantidad de ellas escogieron el rectángulo más “cuadrado” y otra relativa cantidad elevada el más “aplastado” las proporciones intermedias fueron poco escogidas y en las proximidades de la relación áurea se presentan los mínimos.

 

Estos resultados confirman que realmente sentimos una inclinación subconsciente a la relación áurea que es una relación matemática, mientras que también nos son agradables proporciones muy estiradas y antes de ellas las tendentes al cuadrado perfecto o sea a la simetría total.

 

La validez general de este test no puede hacerse, ya que estamos influidos por numerosos ejemplos en arte, arquitectura y objetos cotidianos que la utilizan.

 

Esto significa que la validez general del test sólo podría realizarse en comunidades que no hayan tenido contacto con la Cultura Occidental, lo cual queda fuera de nuestras posibilidades.

 

A pesar de ello es probable que pueda extenderse, ya que muchas proporciones de la naturaleza y del cuerpo humano están regidas por el número áureo, pero este extremo desde este estudio no puede afirmarse.

 

Como curiosidad diremos que la relación de nuestras pantallas de televisión y monitores de ordenador es de 16:9 y 3:4 o sea 1,77 y 1,33.

 

Nada que ver con el rectángulo áureo.